¿Amortizar un préstamo o invertir? Lo decide un solo número
Tienes dinero de sobra y no te decides entre echarlo a la deuda o invertirlo. Este resumen muestra qué dos números deciden y qué más entra en la comparación.
Este texto se ha creado o editado con ayuda de inteligencia artificial y ha pasado una revisión editorial humana antes de su publicación. Verifica siempre las cifras, los precios y las condiciones en las condiciones vigentes del proveedor concreto.
Qué hay que sopesar
- Amortizar deuda es una rentabilidad sin riesgo igual a su tipo de interés — conocida de antemano, a diferencia del rendimiento de una inversión.
- Así que se comparan dos números: el interés de la deuda y una rentabilidad esperada realista de la inversión, después de impuestos. ¿Cuál es mayor en tu caso?
- En préstamos al consumo caros y tarjetas de crédito el primer número suele ser tan alto que una inversión corriente no lo supera. ¿Sabes qué tipo estás pagando en realidad?
- El fondo también entra en la decisión — una amortización que te deja sin colchón puede empujarte de vuelta a deuda más cara. ¿Qué harías si un imprevisto llegara una semana después?
Pruébalo
Paso 1 de 4
¿Con qué tipo de deuda estás tratando?
Qué aclarar antes de decidir
- 1.El tipo exacto de cada deuda (TAE) y su orden de más cara a menos. Sin eso la comparación no se puede hacer.
- 2.Una rentabilidad esperada realista de la inversión después de impuestos — no la del buen año pasado.
- 3.Cuánto quedaría del fondo después de la amortización. Ese número decide a menudo antes que la diferencia de intereses.
Puedes vivir esta decisión
En el recorrido «Tu propia casa» llegas a la misma elección — y ves adónde te lleva unos años después.
Esto no es asesoramiento financiero. Las cifras son orientativas y sirven únicamente con fines educativos. Antes de cada decisión financiera, verifica las condiciones vigentes con el proveedor.